jueves, 15 de noviembre de 2007

V: Con Mamitis

Señoras y señores, tengo 27 años y sí, lo acepto, aún sufro del consabido mal de la mamitis. Acá en mi "pieza" y vistiendo mis piyamas térmicas, escucho de fondo Amor Eterno entonado por la finada Rocío Durcal. Por mi costumbre de autoflagelación, me he dedicado a escuchar temas musicales del trópico y variada tonada de plancha, así como a ver las fotos que tengo con más de uno de ustedes y por ende, las de la familia, que extraño montones.

Esto es causal de la falta de Internet en la casa y el vicio de estar frente a la pantalla del ordenador. Para colmo, la chata, mi madre, cumplía años el sábado 3 de noviembre y me tenía en "la mala" estar con la sensación de no acompañarla, cantarle el japiverdei tuyu en la madrugada, hacerle el desayuno y preparar el menú para los invitados con la consabida selección de platos típicos, con exceso de ganadería y agricultura. "Tarde o temprano estaré contigo, para seguir amándonos……"

Igual hablamos por teléfono varias veces y también lo pude hacer con mis abuelitos….ahhhhh, ojo aguao….. Esta semana, ya algo más acomodada, por fin pude comprar el pinche plumón nórdico y dejar de dormir con la chaqueta de invierno encima. Así que tuve la mejor de mis noches dormida en plumas, como la diva que soy. Claro está, como Murphy lo aclama, no es sino dormir dichosa para al día siguiente tener la peor de mis noches. El horario acá es una locura. Siento que duermo más de lo que debería, pero al mismo tiempo, siento que son muy pocas horas para el cansancio acumulado. Las persianas no dejan ver si es de día o es de noche de forma tal que nunca se sabe cuándo amanece o cuándo anochece, y como esta ciudad se mueve a horarios que aún desconozco, pues la "hemos liado parda".

La semana comenzó con trabajos en grupo el lunes, y en la noche nos fuimos a un billar. Yo, que he jugado eso dos veces en mi vida, les gané a los otros seis que quedaron más rabones que la J-Lo…. pura suerte de principiante. El martes, visita oficial al Tribunal Superior de Justicia de Navarra, clases y más clases. Gente decente, vestida para la ocasión. 

El jueves fue festivo por el día de todos los santos y esto parecía la ciudad desierta. Así que, por lo mismo, el miércoles que coincidió con el Jalogüin (Halloween) todo Pamplona estuvo de desmadre. Naturalmente, en la uni, el tema ni se mencionó, pues eso es una celebración del mismísimo infierno y por lo tanto, no tenemos el más mínimo chance de celebrarlo.

Ajá! Compramos unos antifaces con plumas en una tienda china y procedimos a vestir de negro. Conocí mi primer discoTK oficialmente y para qué, pero la rumba está como me gusta. Solo falta que me salga gratis. Los chicos son bien guapos por estas latitudes, aunque un poco lanzados para mi gusto. Ya estoy aprendiendo de las nativas para aquello de las Verónicas y hacerles el quite. El antro (culpa de la mexican) es buenísimo y aunque caro, el ingreso incluye un trago en vaso del grande, de forma tal que después del "botellón" en casa de alguien, ya uno no necesita consumir más. Para que se hagan una idea, la botella de Vodka Absolut vale 11 euros en el super, mientras que un trago en un bar puede costar de 8 a 10. (Aclaro: botellón le dicen a la "fiesta de traje": traje voodka, traje ron, traje güisqui y así, concepto que ya está popularizado entre la juventud que me rodea).

El viernes mientras nos alistábamos para salir, una compañera estaba cantando. Pues se nos ha bajado el mismisimoHitler del piso de arriba a decirnos que eso era una falta de respeto. Pues bien, hasta ese día nos enteramos que en este edificio solo viven cuchos y que, por ende, cualquier sonido después de las 8 de la noche no está bien visto. De güeva, yo fui quien abrió la puerta y quien se gano el regaño con la furia consabida, pero como yo fui entrenada ende chiquita a soportar rabietas y demás, pues procedí a pedir disculpas y ya.

Hoy le llevamos unas colaciones y como que ya se calmó. A propósito, es un solterón que vive con su madre y con un perrito chiquitín. De todas formas, esta situación alteró mi sensación de sentirme ajena a esta ciudad, donde ser sudaca  (término despectivo usado en España para definir a todo el que provenga de Suramérica) es pecado y donde llevar un escote es casi como casarse con el Papa.

El choque cultural me está dando algo fuerte, pero, como ya soy niña grande a pesar de sufrir de Mamitis, voy a fingir demencia y sacar de todo el mejor provecho posible. Hoy, domingo, cociné frijolada con carnecita molida, un arroz cuyo grano es la mitad del nuestro y maduritos con unos plátanos que me trafiqué de la tienda ecuatoriana. Por fin comida casera y algo que no tenga pan francés. Claro, lo acompañé con PonyMalta, bebida de campeones, que también ya localicé en esta ciudad de 2 por 2. Después de la comilona, la consabida siesta y ya, siendo más de la media noche, he terminado con tres ensayos de temas que ni se imaginan …"olha que coisa mais linda, tao cheia de graca….".

Uno de ellos, por el cual senté mi grito de protesta, fue sobre la prudencia, para lo cual, me tuve que leer un libro que se llama Las Virtudes Fundamentales. Para este punto espero que se imaginen la siguiente escena:  alguien como yo, leyendo sobre la justicia, la templanza, la fortaleza y la prudencia, que son los cuatro pilares de las virtudes juedeocristianas, con un guayabo del demonio, dolor estomacal producto del fríjol, ajustada en un top, en chancla y cola de caballo, escuchando a Daddy Yankee de fondo, mientras presea y perrea. Estos tratados seudoteológicos son de lo más aburrido que pueda leer en mi "puñetera" vida. (Puñetera es la palabra de moda de todo adulto mayor de 40 años por estos lares). Igual, ya lo acabé y me quedó divino. "…por eso no habrá nunca despedida, ni paz alguna habrá de consolarnos…". Entre Chavela Vargas, música brasilera, plancha, bolero, balada, salsa y merengue, veo el crossover de estas palabras y de antemano, solicito disculpas por el desorden temporal, la falta de coherencia y demás pecados cometidos en esta redacción paupérrima, tanto como mis ganas de seguir aferrada a este escritorio. Como hoy aprendí que solo el que es prudente es bueno, me voy con mi malicia indígena y recolonizadora a otra parte…. Esperen una próxima entrega…

Besos, los quiero y los extraño…

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